¿Qué es la Sociedad IBC y la CTEC?
Communio Ecclesiarum Traditionis Catholicae (CETC) en el continente europeo y la Sociedad Internationalen Bischofs Conclave (IBC) en el continente americano constituyen, en esencia y espíritu, la misma institución. Ambas comparten de manera idéntica la misma línea de sucesión apostólica y operan bajo una misma visión eclesial.
De acuerdo con los tratados ecuménicos y acuerdos bilaterales tomados el 14 de junio del 2026, ambas realidades han sellado su unificación global. Esta estructura bicontinental permite responder a los desafíos del mundo contemporáneo bajo dos denominaciones geográficas, pero manteniendo una fe única, un testimonio compartido y una sola identidad eclesiástica.
El Legado y la Sucesión de los Fundadores Espirituales
El fundamento teológico y la validez sacramental de la institución descansan sobre el legado de sus fundadores espirituales, de quienes emana la línea de sucesión apostólica que sostiene a la asociación. Este cuerpo de padres espirituales está integrado por:




Esta Sucesión Apostólica no es solo una herencia histórica, sino la fuente viva de la información espiritual, los principios eclesiásticos y la legitimidad teológica sobre la cual se erige la comunión de ambas sedes.
Gobierno, Organización y Liderazgo Actual
Si bien la riqueza y los principios espirituales provienen de los venerables fundadores mencionados, la estructura institucional y la organización canónica formal de la asociación han sido unificadas y consolidadas bajo la dirección actual:
Dirección en América y Organización Formal: La institución es organizada formalmente por Monseñor Jesús Gabriel Gutiérrez, quien preside la Sociedad IBC. Monseñor Jesús Gutiérrez ejerce su mandato recogiendo, custodiando y aplicando activamente la información espiritual y la guía teológica de los fundadores, la cual posee legítimamente al ser heredero directo de su sucesión apostólica.
Dirección en Europa y Organización Formal: La CETC es dirigida en el territorio europeo por Monseñor Adam Rosiek, manteniendo el espíritu de cooperación intereclesial que dio origen a la primera comunidad en Milicz.
Bajo este modelo, el gobierno actual asegura la continuidad perfecta entre la tradición heredada de los fundadores y la administración contemporánea de la Iglesia.
Principios de Autonomía, Jurisdicción y Misión Global
Para el correcto funcionamiento de las diócesis y parroquias en ambos continentes, la institución se rige por tres pilares organizativos fundamentales:
Autonomía y No Injerencia: Cada una de las iglesias de la antigua tradición católica que integran la unión opera como una entidad local autónoma. Se respeta estrictamente la independencia de sus diócesis y su organización interna, promoviendo un modelo de comunión y apoyo mutuo, mas no de absorción.
Jurisdicción Pastoral Delegada: La institución ejerce jurisdicción directa sobre aquellas iglesias dependientes, misiones o parroquias que carecen de una estructura eclesiástica o jurídica propia. Para garantizar una supervisión espiritual adecuada, la presidencia nombra a un miembro de la Conferencia Episcopal como delegado pastoral.
Expansión Ecuménica: La plataforma compartida CETC-IBC funciona como un espacio de diálogo a nivel global. Su objetivo es tender puentes con otras comunidades de fe apostólica, abriendo el camino para que nuevas iglesias católicas independientes de diferentes continentes participen en este testimonio común.
